sábado, 14 de enero de 2012

Rehabilitación de la columna vertebral

En esta entrada vamos a explicar unos ejercicios para la rehabilitación de la columna vertebral. Esperamos que os gusten. 
  1. Ejercicios de flexión: Los más utilizados son los que se recomiendan en la Tabla de Williams que abarca cuatro tipos de ejercicios:
·         Abdominales con las piernas dobladas y desde una posición tumbada inclinándose hacia un lado
·         Basculación de la pelvis hacia adelante
·         Rodillas al pecho
·         Fortalecimiento de los flexores de la cadera desde la posición de pie (flexión ventral)

Los ejercicios de flexión se realizan para mejorar la musculatura abdominal y así disminuir la presión sobre los discos lumbares. Se ha visto que los enfermos con problemas de espalda tienen aproximadamente un 80% de la fortaleza de la musculatura abdominal.
No se deben hacer ejercicios de flexión en prolapso discal agudo, ni en el dolor lumbar postural, ni se deben hacer nada más levantarse de la cama por las mañanas puesto que es cuando los discos están más hidratados y pueden romperse con más facilidad.


  1. Ejercicios de extensión: recomendados en personas con debilidad en la musculatura extensora de la columna vertebral y en pacientes con dolores posturales. La extensión de la columna hace que ésta se descargue y permite una mejor alimentación del disco. Dos tipos de ejercicios de extensión:
·         Los que se realizan desde una posición neutra de la espalda
·         Los que se realizan desde una hiperextensión de espalda

Los ejercicios se pueden empezar desde una postura de flexión de unos 40 o 45 grados y desde esta posición extender la espalda y las cadera hasta la posición neutra, también se pueden hacer los ejercicios desde la posición de pie. Hay que resaltar que un 30% de los pacientes que realizan este tipo de ejercicios empeoran del dolor, por lo que es muy importante seleccionarlos correctamente.

  1. Ejercicios aeróbicos: encaminados a mejorar la forma física en general del paciente. De 30 o 40 minutos y deben incluir calentamiento y enfriamiento. Los más recomendados son: caminar, trotar, nadar, montar en bicicleta y aerobics con precaución.

  1. Tracciones espinales: se basa en aplicar unas fuerzas de distracción a la columna vertebral con el fin de estirar la musculatura, evitando la contractura y disminuyendo la presión sobre las estructuras nerviosas comprimidas. Tipos de tracciones espinales:
Ø  Tracción continua: Se aplica la tracción durante un largo periodo de tiempo y requiere poca cantidad de peso.
Ø  Tracción estática o sostenida: Se aplica una cantidad  fija de peso durante 30 min.
Ø  Tracción mecánica intermitente: Consiste en aplicar y soltar peso durante unos segundos.
Ø  Tracción manual: El fisioterapeuta aplica y suelta peso durante unos segundos
Ø  Tracción posicional: Se coloca al paciente en una posición que someta a tracción a las estructuras de la espalda usando sacos, almohadas, etcétera.
Ø  Autotracción: El propio paciente tira con sus brazos sometiéndose a la tracción que él soporta.

  1. Tracciones cervicales: están indicadas en  los problemas discales y la artrosis.
En la hernia y el prolapso discal se ha comprobado que tracciones de 30 a 50 kilogramos durante unos 20 minutos, pueden hacer que el material discal, se introduzca de nuevo en el espacio intervertebral, reduciendo así la presión sobre las raíces nerviosas comprimidas. Este fenómeno desaparece cuando la tracción se retira, produciéndose el prolapso otra vez, no se consigue un efecto beneficioso definitivo.
En artrosis con alteraciones de las apófisis articulares intervertebrales, las tracciones pueden ser efectivas porque produce una movilización pasiva de estas pequeñas articulaciones mejorando la rigidez y la contractura.

Las tracciones no deben utilizarse en casos de tumores, infecciones o en pacientes con problemas musculares. Deben usarse con precaución en esguinces o traumatismos de la espalda, así como en pacientes con osteoporosis.


Recomendaciones en el trabajo:
  • No permanecer de pie siempre en la misma postura
  • No girar el tronco sin mover los pies
  • No sentarse sin respaldo
  • No levantar peso flexionando el tronco con las piernas rectas, ni desde la posición de sentado.
  • No llevar objetos sobre la cabeza o los hombros.
  • Evitar la flexión del tronco hacia adelante mucho tiempo.
  • Utilizar sillas giratorias. Apoyar la espalda en el respaldo.
  • Las mesas de trabajo deben estar a la altura de los codos.
  • No permanecer mucho tiempo con la cabeza inclinada hacia adelante.
  • Utilizar atriles para leer y elevar la pantalla de los ordenadores para que quede a la altura de los ojos.
  • En el coche, el respaldo del asiento debe estar inclinado unos 110 grados. Los brazos no deben estar completamente extendidos sino algo flexionados y las rodillas deben quedar algo flexionadas. Colocar un cojín lumbar si el asiento es demasiado blando.
  • Salir y entrar en el coche sin girar el cuerpo


Técnicas de fisioterapia:
  • Electroterapia: La aplicación de calor con objetos previamente calentados o simplemente con agua caliente, ha demostrado ser efectiva como relajante muscular además de por su efecto analgésico y antiinflamatorio. El problema de este modo de aplicar calor es que no penetra en profundidad, y no alcanza a músculos o tendones situados más allá de unos centímetros por debajo de la piel.
  • Ultrasonidos: aplicar al paciente ondas ultrasónicas en forma de vibraciones, transmitiéndose la mitad de su energía al paciente, penetrando unos 5 centímetros en los tejidos blandos.
  • Onda corta: Son ondas electromagnéticas de alta frecuencia que atraviesan los tejidos originando un aumento de la temperatura. Durar 20 min.  No se debe aplicar en personas con enfermedades hemorrágicas por la posibilidad de producir hematomas. Tampoco utilizarse en pacientes con en implantes metálicos como placas o prótesis, o marcapasos por la posibilidad de dañarlo.
  • Estimulación eléctrica transcutánea (TENS): método eficaz de control del dolor agudo y crónico de espalda. Consiste en aplicar al paciente una corriente eléctrica intermitente de bajo voltaje. Dura de 30 a 60 minutos en los problemas crónicos y hasta dos horas en los problemas agudos.
  • Electroanalgesia: utilizado en el tratamiento del dolor agudo de espalda. Consiste en aplicar una corriente eléctrica de bajo voltaje en los puntos clásicos de acupuntura durante unos 60 segundos. En ocasiones, el alivio del dolor es completo en una sola sesión.


1 comentario:

  1. Muy buen aporte. Los tratamientos de rehabilitación se han convertido en el pilar fundamental a la hora de lograr el mayor grado de curación en numerosas patologías. Por este motivo, los especialistas encargados de realizar esta tarea son muy valorados y cuentan con mucho futuro dentro de la sanidad.

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